Introducción
La microdermoabrasión es uno de los procedimientos cosméticos no invasivos más populares practicados en la actualidad. Con el transcurso del tiempo, factores como el envejecimiento, la herencia genética, el daño provocado por el sol, las cicatrices, el acné y la dilatación de los poros pueden contribuir a la formación de arrugas faciales y una textura poco tersa de la piel del rostro. La microdermoabrasión, utilizada la mayoría de las veces para tratar el rostro y el cuello, puede reducir eficazmente la aparición de arrugas y cicatrices superficiales, poros dilatados, acné y manchas seniles, lo que permite recuperar un aspecto más terso y más juvenil.